Cuándo una persona se enfrenta a un proceso de rehabilitación neurológica suele hacerlo después de haber experimentado previamente una situación médica crítica y un cambio profundo en sus roles vitales, sociales, familiares y laborales. Se desencadena así una cascada de acontecimientos que imponen una rápida reorganización del paciente y su entorno.
En muchos casos, esta reorganización ocurre sin una guía estructurada, y cada persona actúa según su propio criterio sobre cuál es la mejor manera de ayudar al individuo afectado. Surge entonces una pregunta clínica fundamental:
¿Qué necesita una persona que ha tenido una lesión de este tipo para poder recuperarse de la mejor manera posible?
Desgranamos algunas de las claves para afrontar esta situación:
El límite de “recuperación en tres meses” está superado
La neuroplasticidad es el potencial del sistema nervioso de modificarse para formar conexiones nerviosas en respuesta a la información nueva, la estimulación sensorial, el desarrollo, la disfunción o el daño. Hay diversos componentes bioquímicos y fisiológicos detrás de un proceso de neuroplasticidad y esto lleva a diferentes reacciones fisiológicas que requieren de acciones intra y extra neuronales para generar una respuesta neuronal.
En 1888, Santiago Ramón y Cajal identificó la neurona como la unidad estructural del sistema nervioso. Desde entonces, los avances en tecnología, neurociencia y medicina clínica han profundizado nuestra comprensión sobre cómo las conexiones neuronales se forman, reorganizan y recuperan, tanto en lesiones del sistema nervioso central como periférico. Trabajos pioneros como los de Wall y Egger demostraron la formación de nuevas conexiones en cerebros adultos de mamíferos tras una deaferentación parcial, aportando evidencia experimental temprana sobre la neuroplasticidad posterior a una lesión.
Hasta los años 70, se creía que el desarrollo y recuperación del cerebro se detenían en la edad adulta, pero las técnicas de neuroimagen cerebral actuales han permitido reconceptualizar la dinámica del sistema nervioso central y su funcionamiento.
Hay evidencia que demuestra que el encéfalo puede cambiar para adaptarse a diversas circunstancias, no solo durante la infancia y la adolescencia, sino también durante la edad adulta e incluso en situaciones de lesión cerebral, lo que significa que el cerebro es flexible y modificable. Esto confirma cambios estructurales del sistema nervioso central incluso en adultos bajo un ambiente de entrenamiento específico tras una lesión.
Esta breve justificación histórica y científica apoya que es posible la intervención y la recuperación incluso años después de una lesión del sistema nervioso, siempre y cuando se realice en un marco de trabajo específico.
¿Cuál es el “ambiente de entrenamiento específico” tras una lesión neurológica?
Es un espacio donde se guía, supervisa y facilita el uso de las áreas dañadas fomentando que el sistema nervioso haga un “esfuerzo” por crear nuevas conexiones que permitan una mejor recuperación.
Equipo de profesionales
Terapeutas formados y especializados en el abordaje de este tipo de lesiones, con un profundo conocimiento de la fisiología y las patologías del sistema nervioso, capaces de identificar las alteraciones que presenta el paciente y proponer soluciones desde un enfoque médico y/o rehabilitador.
Planes de tratamiento progresivos
Los tratamientos son procesos de duración variable que requieren una planificación individualizada. Se diseñan a partir de una valoración inicial personalizada, que permite establecer la situación de partida del paciente. Desde ese punto, se plantean distintos hitos terapéuticos que, de forma progresiva y acumulativa, contribuyen a mejorar la función y la condición general del paciente.
Estrategias que faciliten el uso de las extremidades afectadas
La tecnología y la robótica aplicadas a la rehabilitación neurológica están permitiendo desarrollar intervenciones más seguras, intensivas y constantes, favoreciendo el uso activo de las extremidades afectadas y promoviendo su participación en distintas actividades. Estas herramientas facilitan la repetición de movimientos orientados a objetivos concretos, un aspecto fundamental para estimular la neuroplasticidad y el reaprendizaje motor. Actualmente existe una amplia variedad de dispositivos y sistemas de rehabilitación, como exoesqueletos, robots, sistemas de suspensión de peso (body weight support), plataformas de realidad virtual o dispositivos de neuroestimulación interactiva.
Los más eficaces son aquellos que ajustan el nivel de ayuda a las capacidades reales del paciente, proporcionando únicamente la asistencia necesaria (as much assistance as needed) sin generar una sobreasistencia que limite la participación activa. Este enfoque permite que el paciente mantenga un papel activo y protagonista durante la terapia, favoreciendo el esfuerzo voluntario y la implicación motora y cognitiva.
La incorporación de tecnología y robótica también aporta ventajas relevantes desde el punto de vista clínico: permite objetivar datos, medir progresos con precisión, adaptar la intensidad del tratamiento en tiempo real y ofrecer terapias más repetitivas y específicas, algo difícil de alcanzar únicamente mediante intervención manual. Todo ello contribuye a optimizar la recuperación funcional y a incrementar las oportunidades de participación e independencia del paciente en su vida cotidiana.
¿Qué ventajas supone iniciar la rehabilitación temprana?
- Previene complicaciones derivadas de la inmovilidad. Tras una lesión del sistema nervioso, otros tejidos pueden sufrir daños secundarios. Estas complicaciones pueden incluir debilidad muscular progresiva, pérdida de capacidad cardiopulmonar y alteraciones cutáneas, entre otras.
- Favorece el aprendizaje temprano de la nueva situación corporal. Cuando una persona tiene dificultades para moverse o hablar, es frecuente que desarrolle estrategias compensatorias: patrones alterados de movimiento, dejar de utilizar una parte del cuerpo difícil de mover o transferir la función a otro segmento corporal. Si el paciente y su entorno no reciben orientación para fomentar la actividad, el paciente dejará progresivamente de utilizar las funciones afectadas, un fenómeno bien documentado en neurorrehabilitación conocido como “desuso aprendido” (learned non-use). Siempre es preferible iniciar la rehabilitación antes de que estos patrones compensatorios se consoliden.
- La prescripción temprana de dispositivos de ayuda y sistemas de posicionamiento permite que la persona sea lo más independiente posible dentro de su entorno, ajustando las adaptaciones según la evolución funcional del paciente.
- Ayuda a prevenir la frustración mediante terapias guiadas que proporcionan retroalimentación positiva y favorecen el reaprendizaje de movimientos de una manera más estructurada y satisfactoria.
¿Qué desafíos tienen las personas con más tiempo de evolución?
Es común que tras varios meses o años de lesión el paciente (o las personas de su entorno) haya desarrollado estrategias para afrontar el día a día de la manera más confortable posible. Es importante que el paciente y su entorno sean flexibles y estén dispuestos a realizar cambios que permitan tener cada día más oportunidades de hacer cosas nuevas.
El paciente posiblemente haya desarrollado estrategias de no-uso de las extremidades afectadas y se desenvuelve en mayor medida con las menos afectadas. Es importante ofrecer un buen asesoramiento que gradúe la inclusión de nuevas actividades en la rutina. La participación del paciente en actividades fuera de la clínica es esencial para consolidar la transferencia de los hitos adquiridos en las sesiones de rehabilitación, además, le ayuda a identificar aspectos que ha mejorado y nuevas dificultades, lo que enriquece y personaliza su programa terapéutico, pudiendo ofrecerle actividades relevantes para él.
En Glavic Clinic España, la intervención comienza desde el primer día y continúa donde más importa: en la vida cotidiana del paciente. La intervención debe mantenerse activa, estructurada y orientada a objetivos funcionales relevantes para la vida diaria del paciente, con el fin de mejorar no solo la función física, sino también la autonomía, la participación y la calidad de vida.
Referencias
Ramón y Cajal S. Estudios sobre la estructura del sistema nervioso. 1888–1934.
Wall PD, Egger MD. Formation of new connections in adult murine brains after partial deafferentation. Nature. 1971;232:542–545.
SciELO Colombia. El límite de “recuperación en tres meses” está superado. Acta Neurol Colomb. 2014. Available at: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-87052014000100010
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