El cerebro tiene una capacidad única para cambiar, reorganizarse y volver a aprender después de una lesión o enfermedad, lo que se denomina neuroplasticidad. Cuando un accidente cerebrovascular, un traumatismo craneoencefálico o un daño en la médula espinal alteran ciertas funciones, las vías neuronales que antes las controlaban dejan de funcionar como antes. Gracias a la neuroplasticidad, muchos pacientes pueden volver a aprender a caminar, hablar o realizar movimientos que antes parecían inalcanzables.
El cerebro aprende y se cura a sí mismo
De esta manera, el proceso de recuperación se basa en el aprendizaje a través del movimiento. Cada vez que una persona intenta realizar un movimiento, ya sea activar un músculo, mantener el equilibrio o dar un paso adelante, el cerebro recibe una señal de que debe reforzar esa función. Cuanto más preciso sea el movimiento y más se repita, más rápido creará el cerebro nuevas conexiones neuronales.
Por eso son tan importantes los pequeños pasos en la terapia. Sentarse de forma estable, activar un músculo de la pierna, levantar un brazo o el primer intento real de soportar peso contribuyen a la creación de nuevas vías, que más tarde se conectan en movimientos más complejos y funcionales. Y lo más importante: la neuroplasticidad no desaparece al cabo de unos meses. Con la estimulación adecuada, el cerebro puede seguir aprendiendo durante años después de una lesión.
¿Qué significa esto para el día a día?
El progreso en la neurorrehabilitación no se produce de forma repentina, sino gradual, pero cada pequeño cambio es valioso.
Por ejemplo, una persona que ha dependido de la ayuda de otros durante meses puede ser capaz de sentarse por sí misma, o un brazo «paralizado» puede comenzar a mostrar sus primeras activaciones musculares. El primer paso seguro sin apoyo indica el retorno de la estabilidad.
A medida que el paciente trabaja en una tarea, el cerebro construye, fortalece y conecta simultáneamente nuevas vías neuronales. Este es el verdadero poder de la neuroplasticidad.
¿Por qué la intensidad y la precisión son tan importantes?
El cerebro aprende de lo que hacemos, y por eso la forma en que realizamos los ejercicios marca una gran diferencia. Para que el aprendizaje sea lo más eficaz posible, es importante centrarse en varios elementos clave:
- Intensidad: un mayor número de repeticiones de calidad refuerza el aprendizaje.
- Especificidad: debemos practicar exactamente lo que queremos recuperar, como caminar, mantener el equilibrio o agarrar objetos.
- Ejecución sin compensaciones: los movimientos incorrectos crean «vías erróneas».
- Feedback: la retroalimentación visual, auditiva y táctil acelera el aprendizaje.
Todos estos componentes juntos crean las condiciones en las que el cerebro puede reconocer y adquirir nuevas funciones de la mejor manera posible.
¿Qué hacemos en Glavic Clinic para estimular una respuesta neuroplástica más fuerte en el cerebro?
En Glavic Clinic, la neuroplasticidad es la base de cada programa de rehabilitación individual.
Para estimularla de la mejor manera posible, combinamos:
- neurorrehabilitación robótica.
- fisioterapia funcional y específica.
- conceptos de desarrollo neurológico
- evaluación precisa y ajuste continuo del plan
Los sistemas robóticos permiten realizar cientos o miles de repeticiones correctas en una sola sesión de terapia, lo que es óptimo para crear nuevas vías neuronales. El paciente participa activamente en el movimiento, mientras que los sistemas ajustan la intensidad en tiempo real, proporcionan apoyo y realizan un seguimiento del progreso. El resultado es una recuperación más eficaz y una mayor motivación.
Tu cerebro puede cambiar. Nosotros te acompañamos en todos estos cambios. Escríbenos a info@glavic-clinic.es o llama al+34 626 91 28 01 para saber más.